Texto y fotos: Robert Escardó

Los huracanes dañaron miles de barcos en la península floridana. Desde 1880 un estado de Norteamérica no sufría los embates de 4 huracanes en una misma temporada.   Durante este año entraron a La Florida los huracanes Charley, Frances, Ivan y Jeanne causando pérdidas por 680 millones de dólares sólo en barcos privados, excluyendo los destrozos a marinas, barcos comerciales y guarderías náuticas.

Cómo se clasifican las tormentas y huracanes

Antes de convertirse en huracán, estos fenómenos climatológicos nacen como fuertes tormentas. La primera clasificación se denomina “depresión tropical” y comprende a aquellas cuyos vientos llegan hasta los 62 km./hora. Al superar esa cifra se convierten en “Tormenta Tropical”, donde pueden alcanzar vientos de hasta 116,8 km./hora.   Superada esta cifra nace un huracán, clasificándose por categorías de acuerdo a la velocidad de sus vientos. 

La primera categoría corresponde a vientos entre 118 y 152 km./hora. Con esta potencia se esperan daños mínimos y marejadas de hasta 5 pies o 1,50 metros de altura.   La segunda categoría comprende a vientos de hasta 176 km./hora pudiendo causar deterioros moderados y olas de 2,40 metros de altura. La categoría 3, muestra vientos de 208 km./hora con oleajes de 19,20 metros, previéndose averías extensas.  

En “las ligas mayores” juegan los huracanes más temidos. Para merecer la categoría 4, se necesitan vientos de hasta 248 km./hora esperando olas de hasta 5,40 metros de altura y daños extremos. Por último llegamos a la categoría 5 donde existen mínimos pero no máximos. Los vientos de 250 km./hora o más auguran un escenario de catástrofe inevitable.

Los huracanes que impactaron a La Florida.

El primero fue Charley, que llegó el 13 de agosto a Port Charlotte, sobre la costa del golfo de México, con vientos de 230 km./hora. Fue clasificado como el más potente desde que Andrew azotó el sur de Miami en 1992. Por la velocidad de sus vientos ambos se ubicaban dentro de la categoría 4, a un grado menos que la máxima clasificación.

En la madrugada del 5 de setiembre, apenas 3 semanas después, llegó Frances a Stuart, sobre la costa atlántica. Mereció la categoría 2 porque sus vientos llegaron a 160 km./hora. La gran concentración de cruceros y veleros de gran porte en la zona afectada, fue la causa que Frances superara a su predecesor Charley en la suma de daños causados a la náutica.

El jueves 16 de setiembre, arribó el tercero de la lista. El huracán Ivan impactó el norte de La Florida en el límite con Alabama, con vientos de 208 km./hora. Como merecedor de la categoría 3, afectó puentes, rutas y hasta obligó a la clausura temporal del canal intercostal.  

El último huracán de la temporada fue Jeanne, también de categoría 3 con vientos de 184 km./hora. Este ciclón sorprendió a todos los meteorólogos, quienes no podían creer que impactaría exactamente en el mismo lugar donde llegó 20 días Frances. La historia del paso de Jeanne es terrible. Cuando aún sus vientos no llegaban a clasificarlo como huracán, pasó por Haití y sus lluvias causaron 2.500 muertos.

Roberto Escardó
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