Un GPS pudo evitar el naufragio del "Ciudad de Asunción" - por Robert Escardó

El aumento de la popularidad de los GPS debido a sus bajos precios y excelentes prestaciones, lo convierten en el instrumento de mayor difusión en los medios náuticos y en el tema dominante de las charlas en los muelles. Algunos usuarios más entusiastas intercambian waypoints, rutas y experiencias con sus colegas, mientras que otros lo han comprado "porque está de moda", pero rara vez lo usan.

Los GPS son sencillos de usar, pero sólo después de leer pacientemente el manual de instrucciones. Las investigaciones realizadas por los fabricantes de artículos electrónicos, indican que los usuarios son muy reacios a leer estos manuales. Esta mala costumbre los lleva a utilizar estos aparatos de tecnología avanzada en forma parcial, limitando su uso a una pocas operaciones básicas.

Datos del "Ciudad de Asunción"

Botado en Escocia en 1929, llegó al Río de la Plata junto a su gemelo "Ciudad de Corrientes" meses después. Medía 93 metros de eslora por 18 de manga, calando 9 pies. Desplazaba 2.188 toneladas y se movía a 14 nudos mediante sus 3 motores de 3.000 HP c/u. Estaba habilitado para transportar 500 pasajeros y 420 toneladas de carga.
Luego del choque con el casco del barco hundido, la nave se detuvo en las coordenadas 34º 45,830 S 57º 27,550 W, según se muestra en las cartas náuticas actuales. Su casco terminó apoyado en el lecho del río, sumergido 9 metros en su proa y 6,50 en popa. Sólo la última cubierta quedó fuera del agua, mostrando el incendio que obligó al abandono del barco.
En ese entonces, la prensa se hizo eco de los relatos y denuncias de los sobrevivientes, que reclamaban en busca de los responsables. El diario Clarín de Buenos Aires, estableció una sección especial del periódico titulada "Cuando la Negligencia es Crimen", donde se investigó el accidente exhaustivamente durante muchos meses. La justicia también hizo su parte, pero los resultados no conformaron a los familiares de las víctimas ni a los sobrevivientes, a quienes se les ofreció una irrisoria y ofensiva indemnización monetaria equivalente al valor de una maleta.

 

Nuestro consejo se enfoca a utilizar el GPS en toda ocasión, aún en las travesías más sencillas, a fin de lograr el dominio total del instrumento. Sólo conociendo sin titubeos su manejo y contando con abundantes waypoints comprobados, el GPS se transformará en un dispositivo confiable.

Para subrayar la importancia del uso del GPS en una navegación segura, les resumiré a continuación el relato de una de las mayores catástrofes que enlutaron al Río de la Plata.

A las 21:00 hs del 10 de julio de 1963, zarpó del puerto de Montevideo el buque "Ciudad de Asunción". Con varios cientos de pasajeros a bordo cubría el cruce nocturno hasta el puerto de Buenos Aires, donde era esperado a la mañana siguiente. Este barco contaba con una experimentada tripulación que repetía esta travesía todos los días durante años, en uno u otro sentido.

En la madrugada del día 11 de julio, una cerrada niebla impedía una buena visualización de las boyas que marcaban el canal. El "Ciudad de Asunción" se desvió de su ruta abandonando el canal y colisionó con el casco de un barco hundido, quien le abrió un rumbo bajo la línea de flotación.

Según el relato de mis padres, ambos pasajeros en esa trágica noche, fueron despertados a las 2 de la mañana con golpes en la puerta del camarote e invitados a reunirse en cubierta con los salvavidas puestos. Las autoridades indicaron con acierto que el barco no se hundiría en su totalidad por la escasa profundidad, apoyándose suavemente en el lecho del río dejando la cubierta superior fuera del agua.

La nave se incendió en su totalidad. El fuego y el humo obligaron a los pasajeros a arrojarse al agua para salvar sus vidas. Muy pocos botes salvavidas pudieron usarse por estar en malas condiciones de mantenimiento. En pleno invierno, los sobrevivientes vieron el amanecer flotando en las frías aguas durante más de 4 horas. Al alba llegaron los barcos de rescate, patrulleros King y Murature, comenzando las tareas de salvamento.

Recién después del mediodía los primeros náufragos fueron desembarcados en el muelle del Astillero Río Santiago. Las escenas desgarradoras se sucedieron hasta el anochecer. Los familiares de los náufragos, entre los que me encontraba, se abrazaban con sus seres queridos mientras preguntaban por el destino de algunos parientes desaparecidos. Muchos fueron rescatados con vida, pero el frío Río de la Pata causó varias muertes. En medio de la confusión reinante, busqué a mis padres entre 53 cadáveres que yacían cubiertos sobre el muelle, para al fin hallarlos vivos bien entrada la noche.

La justicia sentenció a varios años de prisión al Capitán Fernández, quien estaba al mando de la nave. El experimentado capitán falleció en la cárcel sin enterarse que un simple GPS de 100 dólares con las boyas en su memoria, hubiese evitado el accidente salvado docenas de vidas. Lamentablemente hace 38 años los GPS no existían.

 

Fax.News.Service@att.net 
Copyright Fax News Service
Derechos adquiridos por "Uruguay Natural" sólo para publicar en la República Oriental del Uruguay.
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo.