Texto y fotos: Robert Escardó


La exposición de náutica más grande del mundo, celebró su 45 aniversario exponiendo barcos, equipos y accesorios por 1.600 millones de dólares, ocupando varias marinas y recintos, que sumados alcanzaron 27 hectáreas.

La fiesta comenzó el 28 de octubre, aunque los grandes yates que caracterizan esta muestra llegaron desde todo el mundo con varios días de anticipación.

Los yates más lujosos:
Sólo en esta muestra, se pueden encontrar docenas de megayates con esloras superiores a 80 pies (24 metros). La reina del show fue la nave Alfa IV de 198 pies (casi 60 metros), presentada por los astilleros Oceanco Shipyards. Con su casco de acero pintado de azul, se veía imponente. Nunca antes habíamos observado tantos detalles de extremo lujo. Pileta de natación de tamaño gigante, camarote del propietario estilo dúplex con comedor privado dotado de la mejor vista, gimnasio panorámico y helipuerto, son algunas características destacables.
Nos llamó la atención una nave algo más corta, con 140 pies llamada “World Is Not Enough” de Millennium Yachts. Anclada a su lado, con 143 pies encontramos a “Vision” de Benetti. Entre los súper veleros, el espectacular “Liberty” de Perini Navi se destacaba con 171 pies, pero había docenas más imposibles de detallar.
Los astilleros, ávidos de captar nuevos inversores supermillonarios, no escatimaron lujos en sus stands. Los más importantes del mundo llegaron desde Australia, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Holanda y Nueva Zelanda, para rivalizar con los locales estadounidenses.

Los motores y accesorios
Para interiorizarnos sobre las novedades en accesorios, instrumental y motores, dejamos la zona de las marinas a bordo de un water taxi que nos llevó hasta el moderno centro de convenciones del condado de Broward. Allí encontramos 15.000 metros cuadrados con impecable alfombrado y acondicionamiento de aire, que albergaba a los distribuidores y fabricantes más renombrados de la industria náutica.

En fuera de borda, notamos el total abandono de los fabricantes de lanchas por la instalación de los motores de 2 tiempos. Hace unos años, la mayoría de los astilleros ofrecían una amplia opción en marcas de motores para cada modelo. El comprador podía seleccionar tanto la potencia como la marca e incluso hasta comprar el casco sin el motor instalado, para luego colocarle por sus propios medios uno usado.

Hoy todo cambió. Si usted se empecina en comprar un barco con determinada marca de fuera de borda, puede ocurrir que no lo halle y deba seleccionar un casco de otra marca. Los fabricantes de motores han hecho convenios de exclusividad con los astilleros y ahora sólo le permiten seleccionar la potencia. Al mismo tiempo, si bien los motores de 2 tiempos están disponibles para la venta, rara vez los mismos se ofrecen instalados en los cascos. Consultamos a astilleros sobre esta situación y nos explicaron que el público ya no los quiere y la pequeña diferencia de precios y peso a favor de los 2 tiempos no es motivo suficiente para torcer esta tendencia.

Marcas como Nissan y Tohatsu están desapareciendo del mercado estadounidense, mientras que otras como Evinrude y Johnson ceden terreno ante las japonesas Yamaha, Honda y Suzuki. Vemos el futuro sólo favorable a aquellas marcas que presenten modelos de 4 tiempos de bajo peso y consumo.

Roberto Escardó
Fax.News.Service@att.net

Copyright Fax News Service
Derechos adquiridos por “Revista Uruguay Natural” sólo para publicar en la República Oriental del Uruguay.
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo.